Si estás buscando un lugar ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza, el Embalse de Abegondo-Cecebre es una opción genial. Este embalse fue creado en 1976 en la confluencia de los ríos Mero y Barcés, y se encuentra a solo 20 minutos de A Coruña. La ruta de paseo fluvial de Cambre te ofrece un recorrido de 12,66 km que discurre por las orillas del río Mero. Es una caminata fácil, perfecta para todos, ya que tiene un desnivel positivo y negativo de 165 m y una altitud máxima de 116 m.
A lo largo del camino, podrás deleitarte con la belleza natural del lugar, ideal para los amantes del senderismo. La ruta no solo es un deleite visual, sino que también es un espacio protegido para varias especies de aves, como patos y garzas. Así que, si decides acercarte, no te olvides de hacer una pausa en el aparcamiento gratuito que hay en la AC-221, porque seguro querrás disfrutar de las vistas y respirar el aire fresco mientras te das un merecido descanso. ¡Perfecto para un día de escapada!
Embalse de Abegondo-Cecebre
Horarios Embalse de Abegondo-Cecebre
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Embalse de Abegondo-Cecebre
Qué animales hay en el embalse de Cecebre
¡Hola, aventureros! Si buscan un plan chido para disfrutar del aire libre, no se pueden perder el Embalse de Abegondo-Cecebre, situado en la AC-221, 12, 15650 Cambre, A Coruña. Este lugar está a solo un salto de distancia y es ideal para los amantes de la naturaleza. Las rutas son espectaculares, y de verdad que si tienen un par de horas libres, ¡se lo agradecerán! Pueden disfrutar del senderismo y, si tienen paciencia (y son silenciosos), ¡hay oportunidades geniales para la observación de aves! Además, hay un observatorio acondicionado para que puedan sentarse y observar sin molestar.
Una de las rutas que más me gusta es la que va desde Cecebre hasta Carral. Es un camino bastante fácil de andar y en el que van a encontrarse con un montón de paisajes rurales. Eso sí, no olviden hablar con los campesinos locales; hay una buena oportunidad de comprar huevos de gallinas sueltas y verduras ecológicas. Emprender esta ruta a pie o en bici es una pasada; el tiempo de recorrido es de aproximadamente 4 horas, así que háganse un favor y lleven agua y snacks. Además, el aparcamiento es gratuito, lo que siempre suma.
Ahora, ojo con la ruta que rodea el embalse porque hay que tener cuidado. Aunque es bonito, se comparte con coches y bicicletas, lo que puede ser un poco arriesgado. Si prefieren algo más tranquilo, hay otra que baja por el río que se extiende hasta la ría del Burgo. Esa ruta es genial, aunque estrecha, y también tiene sus riesgos con las bicis que a veces pasan rapidito. Recuerden que aquí también es bueno llevar a los perros, pero ¡hay que recoger sus desechos! Siempre hay contenedores a la mano.
Y ya que estamos, se preguntarán, “¿qué animales hay en el embalse de Cecebre?” Pues la zona es un paraíso para la vida silvestre, donde se pueden observar numerosas aves acuáticas. Si se dan una vuelta por allí y son aficionados a la observación de aves, pueden tener la suerte de ver desde patos hasta zancudas. ¡No se olviden de llevar sus prismáticos! En resumen, si buscan un lugar bonito y lleno de naturaleza, el Embalse de Abegondo-Cecebre es el sitio perfecto para pasar un buen rato. ¡Anímense y disfruten de la aventura! ♂️
Cuándo se hizo el embalse de Cecebre
Y si lo tuyo es la aventura, el embalse de Abegondo-Cecebre es el sitio perfecto para disfrutar de un día de senderismo o incluso para salir a recorrer en bici. La ruta no es complicada, así que no te preocupes si no eres un experto; es fácil y te llevará entre 1-2 horas completarla. Puedes acortarla pasando por los puentes o echarle un vistazo a todo el embalse. Y la mejor parte: hay un montón de aparcamientos gratuitos disponibles y, aunque se llene un poco los fines de semana, siempre encuentras un hueco. ¡Es un lugar ideal para pasar la mañana!
Lo que realmente me encanta de este sitio es que ofrece un montón de opciones dependiendo del humor que lleves. Si te apetece correr, dar un paseo con tu perro o simplemente hacer una paradita para observar aves, aquí lo tienes todo. Además, la Senda Ciclable ZEC Abegondo – Cecebre es bastante popular y hay un ambiente buenísimo. Los fines de semana se llena un poco más, pero hay espacio para todos. Durante la semana, en cambio, es un paraíso de tranquilidad, así que si buscas desconectar un rato, ese es el momento ideal.
Recuerdo la última vez que estuve allí, fue impresionante. La tranquilidad era abrumadora y el paisaje, con las aves que aparecían por doquier, me dejó con la boca abierta. No olvides hacer una parada en el nuevo mirador que han preparado a un kilómetro de la presa; antes no había nada, y ahora es un rinconcito bien chulo para disfrutar de las vistas. Y si te decides a visitar el embalse a través de O Burgo, te aseguro que no te vas a arrepentir. ¡Las cascadas y esa playa fluvial son simplemente espectaculares!
Por cierto, para los que se lo pregunten, el embalse de Cecebre fue construido entre 1975 y 1981. Así que, si recorres las sendas, ¡también estarás pisando historia! En resumen, si quieres un buen plan al aire libre, no lo pienses más: ¡el embalse te está esperando!
Dónde se encuentra el Embalse de Abegondo-Cecebre
Si buscas un sitio para desconectar un poco, el Embalse de Abegondo-Cecebre es de esos lugares que nunca decepcionan. La verdad, es un paseo la mar de agradable donde puedes ir a andar en bici, hacer un poco de running o simplemente dar un tranquilo paseo. Comenzando desde la ría do Burgo, todo el trayecto te acompaña el sonido del río y, la mejor parte, ¡es que la dificultad es fácil! Así que cualquier persona puede disfrutarlo, además en unas 1-2 horas te haces toda la ruta. ¡Aprovecha y llévate a tus amigos o a los peques!
Una de las rutas que más me encanta es la que parte de la Presa de Cecebre y va bajando al río. Es una bonita ruta de 4 km que te lleva al Molino de Peiraio. En una horita la haces a un ritmo tranquilo y casi todo el tiempo caminando por sombra, lo cual es un lujo en los días más cálidos. Si te sientes aventurero, puedes alargarla: hay puentes que te permiten jugar con la distancia y vivir la experiencia al máximo.
Sobre el área de aparcamiento, ahí va un pequeño consejo: aparcar puede ser un poco complicado, así que llega un pelín antes si piensas ir en coche. Aunque hay aparcamiento gratuito, siempre está bien elegir el momento adecuado para evitar sorpresas. Pero no te preocupes demasiado por el tráfico, porque en general no hay mucha circulación de coches, lo que hace que tu paseo sea aún más relajado.
Muchos días, mientras paseas, es posible que te cruces con algún que otro animalito o aves. De hecho, hay observatorios de aves bien señalizados a lo largo del circuito. La senda que rodea el embalse está llena de carballeiras y pistas, así que no hay excusa para no llevar un par de buenas fotos de recuerdos. Y si decides ir con niños, ¡no te preocupes!, hay muchas rutas fáciles para disfrutar en familia. Además, si el tiempo acompaña, no te olvides de darte un chapuzón en alguna de las zonas que encontrarás por ahí.
Por último, para responder a la pregunta que seguramente te estés haciendo: el Embalse de Abegondo-Cecebre está ubicado en la AC-221, 12, 15650 Cambre, A Coruña. Así que ya sabes, si te encuentras cerca, ¡dale una oportunidad!
Cuándo fue creado el Embalse de Abegondo-Cecebre
Es un lugar que nunca deja de sorprender, ¿verdad? El Embalse de Abegondo-Cecebre es de esas joyas que tienes cerca y que a veces parece que olvidamos. Si estás buscando una bonita y sencilla ruta de senderismo, te va a encantar. La ruta es fácil, y si quieres, puedes alargarla un poco y llegar hasta el Burgo. ¡No olvides tus zapatillas cómodas! Solo necesitas de 1 a 2 horas para recorrer lo esencial. Es un plan perfecto para un día de sol, solo necesitas unos amigos y ganas de disfrutar del aire libre.
Eso sí, hay que reconocer que aparcar puede ser un poquito complicado, pero al final siempre encuentras algún rincón donde dejar el coche, mientras seas respetuoso con los demás. El aparcamiento es gratuito, así que aprovecha para llevarte un buen almuerzo porque aquí no hay bares ni servicios. ¡La naturaleza te espera!
Recuerdo aquellos días de sequía, donde podías caminar por la orilla y ver el embalse casi vacío. Ahora, con el agua a rebosar, es un espectáculo increíble para pasear tranquilamente y disfrutar de ese entorno natural bien conservado. Los pájaros son los verdaderos protagonistas: puedes ver ánades, gaviotas, e incluso garzas reales. Si tienes suerte, podrías topar con alguna nutrias. Y no te olvides de echar un vistazo a las rutas de bichitos voladores, ¡hay un montón para observar!
Y hablando de toda esta maravilla, seguro te estás preguntando cuándo se creó este embalse. Fue inaugurado en 1982, y desde entonces ha sido un lugar favorito para aquellos que quieren desconectar y disfrutar de un buen día al aire libre. Así que ya sabes, si un día te sientes agobiado, un paseo por aquí te repondrá las energías. ¡Nos vemos en el camino!
Cuál es la distancia de A Coruña al embalse
Siguiendo con la idea de escaparte al Embalse de Abegondo-Cecebre, no puedo dejar de mencionar lo bien que se pasa aquí. Es un lugar bonito para hacer senderismo, pero, ¡ojo! Los ciclistas son como sombras: están por todos lados. Preparemos la mente para estar atentos a no ser atropellados, porque van rapidísimo y se apoderan del recorrido. Es genial para montar en bicicleta, así que si eres un amante de las ruedas, esto es tu paraíso. Pero si prefieres caminar, ¡prepárate para esquivar!
El entorno es impresionante, con varios senderos que son perfectos para dar un buen paseo y despejar la mente. La dificultad es fácil, así que no te preocupes si no eres un experto. Las rutas son bastante accesibles y puedes disfrutar de actividades como correr, pasear a tu perro o simplemente caminar. Además, hay plazas de aparcamiento gratuitas, así que no tendrás que pelear por un lugar para dejar el coche.
Lo que realmente se disfruta aquí son las vistas y la naturaleza. Puedes tomar un trayecto de 18 km si te aventuras desde el Puente Pasaje hasta el embalse por la orilla del río Mero. Te prometo que hay mucha vegetación y el paisaje te dejará sin aliento. Y si prefieres un día más tranquilo, solo te bastará con ir a la pequeña 'playa' que hay por ahí para relajarte un rato.
Y mientras te aventuras, asegúrate de seguir el sendero a orillas del río Mero. Este camino va a dos o tres kilómetros de la desembocadura del embalse de Cecebre. Si estás con buen ánimo y un excelente día, te sugiero empezar tu ruta en Cambre, donde incluso puedes alargar el recorrido hasta 8 o 10 km más. La ruta es muy intuitiva; no tiene pérdida, simplemente sigue el camino hasta donde llegues.
Y por si te lo estabas preguntando, la distancia de A Coruña al embalse es de aproximadamente 12 km, así que es un paseo que vale la pena. Así que ya sabes, ¡a ponerle las zapatillas y a disfrutar de la naturaleza!
Cuánto mide la ruta de paseo fluvial de Cambre
Luego de un buen día de trabajo, salir a dar un paseo por el Embalse de Abegondo-Cecebre es una de esas pequeñas cosas que pueden hacer que el estrés se desvanezca. Es un lugar donde puedes disfrutar de las vistas impresionantes de la presa, algo que siempre sorprende a cualquiera que lo visite. Y no te olvides de llevarte la cámara; las fotos de este paisaje nunca decepcionan. Además, hay un paseo fluvial que merece la pena, aunque hay que admitir que en invierno, con las lluvias, a veces se convierte en un barrizal intransitable. Un par de zapatillas resistentes y unas ganas de aventura ayudan a navegar esas áreas.
Si eres de los que les gusta moverse, este sitio es perfecto. Para los runners, la zona es genial para correr, con un montón de tramos alternando sombra y sol. Puedes elegir rutas de diferentes longitudes y tiempos, lo que lo hace ideal para adaptar tus entrenamientos. Y si te apetece un descanso, hay zonas donde puedes bajarte a la orilla para relajarte o hacer un picnic. Eso sí, ten cuidado con los ciclistas incívicos que piensan que es una pista de velocidad; es un paseo, no un circuito de carreras.
De verdad, este lugar tiene de todo para todos. Si buscas un plan tranquilo, la opción de pasear a tu perro o simplemente disfrutar de la naturaleza es más que viable. Las opciones de aparcamiento son bastante convenientes, con un parking gratuito justo al lado del embalse y varias plazas libres. En resumen, lo que importa es que aquí puedes olvidarte de todos esos malos momentos del día y conectar con el entorno.
Y ya para cerrar, si te preguntas ¿cuánto mide la ruta de paseo fluvial de Cambre?, la experiencia suele durar entre 2 y 4 horas, dependiendo de lo que decidas hacer y cuánto quieras explorar. Una ruta ida y vuelta que realmente vale la pena disfrutar, ya sea caminando, en bicicleta o corriendo. ¡Anímate a descubrirlo!