Albergue Santiago Apóstol

Albergue Santiago Apóstol

Si estás pensando en hacer el Camino de Santiago, probablemente hayas oído hablar del Albergue Santiago Apóstol en Rúa Lugo, 107, Arzúa, A Coruña. Es un lugar que ofrece alojamiento para peregrinos, con capacidad para 72 personas. Imagínate llegando después de una larga jornada de caminata y encontrarte con una cocina equipada y una sala de estar con chimenea francesa, ¡perfecto para relajarte y compartir historias con otros peregrinos! Además, cuenta con lavandería, terraza y parking para bicicletas. No te olvides de apuntar su número: 981 508 132 o 660 427 771 si necesitas más info o quieres hacer una reserva.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Algunos han comentado que se siente un poco desactualizado, con habitaciones de hasta 24 personas que pueden no tener los mejores servicios. Esas críticas lo han llevado a ser considerado, por algunos, como “el peor albergue del camino”. Lo bueno es que hay una habitación accesible, lo que es un plus para quienes lo necesiten. Aún así, si decides quedarte, asegúrate de ir con la mente abierta y tal vez lleves algo de comida por si acaso. ¡Felices pasos en tu camino!

Albergue Santiago Apóstol

Albergue Santiago Apóstol

3,5
337Reseñas
136Fotos
Rúa Lugo, 107, 15810 Arzúa, A Coruña
981 50 81 32
Albergue Santiago Apóstol

Mapa Ubicación Albergue Santiago Apóstol

Albergue Santiago Apóstol

Dónde se encuentra el Albergue Santiago Apóstol

¡Oye, amigos! ¿Alguna vez han pensado en hacer una parada en el Albergue Santiago Apóstol en *Rúa Lugo, 107, 15810 Arzúa, A Coruña*? Pues déjenme contarles mi experiencia. La verdad, no está mal para pasar una noche, pero se siente un poco simplón. Las instalaciones no están rotas ni nada por el estilo, pero hay una clara falta de mantenimiento que se nota en cada rincón. Por ejemplo, los enchufes son escasos, y algunos están tan altos que para cargar el móvil, necesitas un cargador de dos metros. ¡Es un detalle que deberían mejorar!

En el tema de las habitaciones, me encontré con literas viejas y algunas camas que estaban prácticamente hechas polvo. Y, para colmo, las sábanas y fundas de almohadas son de plástico. No sé ustedes, pero yo prefiero un poco más de comodidad. Así que ya lo saben, si solo lo quieren para dejar las cosas y dormir una noche, está bien, pero no se esperen mucho.

Ahora, no todo es negativo; hay un par de cosas buenas que mencionar. La ubicación es excelente, así que no hay que desviarse del camino para llegar. Pero hay que tener cuidado, porque las duchas son un poco complicadas. Tienen tres baños individuales por planta para un montón de personas, así que cuando uno entra a ducharse, el resto se quedó esperando. En mi opinión, necesitarían hacer una remodelación seria para poder ofrecer una mejor experiencia.

Una de las cosas que me gustó fue la atención de Teresa, que es la responsable del lugar; es muy amable y siempre está dispuesta a ayudar. Aun así, las habitaciones podrían ser más acogedoras y equipadas, especialmente si viajas con un grupo grande. Hay lavandería y sala común, lo cual se agradece para descansar tras un día de caminatas.

En conclusión, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Albergue Santiago Apóstol?, está en *Rúa Lugo, 107, 15810 Arzúa, A Coruña*. Pero, sinceramente, si buscas una experiencia cómoda y bien cuidada, tal vez quieras considerar otras opciones. ¡Espero que esta info les sirva!

Albergue Santiago Apóstol

Cuál es la capacidad del Albergue Santiago Apóstol

La verdad es que la experiencia en el Albergue Santiago Apóstol fue todo un drama para nosotros. Para empezar, cuando llegamos, la señora en la entrada parecía sacada de una película de terror: mala educación y cero disposición. Nos dijeron que no teníamos reserva, aunque habíamos hecho todo el papeleo necesario. ¡Y qué bueno que al final no nos quedamos! Las reseñas que hemos estado leyendo son un verdadero espanto.

Las instalaciones no son nada del otro mundo. Las camas estaban sucias y el olor en la habitación era insoportable. Imagínate, entre los 24 de la planta, tenías que lidiar con solo 3 duchas y 1 wc. ¡Qué locura! Cada vez que alguien se duchaba, inundaba el pasillo. Y ni hablemos del ruido: a las 11:30 de la noche, todavía había gente cantando y cocinando en la sala común. Vamos, que ni un miserable respeto por el descanso después de un día largo caminando.

Además, la disposición de las literas deja mucho que desear; parece más un gallinero que un albergue decente. Las habitaciones son grandes, sí, pero con tantas literas apenas hay espacio para moverse. Y claro, sin enchufes, tuve que cargar mi teléfono en la pizzería de al lado. ¡Menuda aventura!

Entonces, para responder a la pregunta que todos nos hacemos: el Albergue Santiago Apóstol parece tener una capacidad para 28 personas, lo cual, sinceramente, debería implicar mejores soluciones en cuanto a baños y duchas. Pero con un sólo servicio y tanta gente, el caos está asegurado. En resumen, ¡mejor buscar otro lugar!

Albergue Santiago Apóstol

Qué servicios ofrece el Albergue Santiago Apóstol para los peregrinos

Y bueno, ya sabes cómo fue nuestra experiencia en el Albergue Santiago Apóstol, ¿verdad? No te voy a mentir, las camas eran bastante incómodas, y para colmo, ¡nos tiraron la sopa encima! Imagínate la cara de mi amigo cuando la camarera le dio un golpazo con la cacerola en la cabeza. ¡Todo un show! Encima, por la mañana, si te habías tomado un colacao, ni siquiera te dejaban tomar café. Casi parecía una broma, pero no, lo estábamos viviendo de verdad.

Lo que de verdad me sorprendió fue el poco espacio que había, sobre todo en la zona de duchas. Con más de 30 camas dentro, solo había dos duchas y un baño por sexo. Como puedes imaginar, eso parecía un torneo de carreras, todos intentando hacerse hueco para lavarse antes de salir. Y ni hablemos de la calefacción: brilló por su ausencia ese día de diluvio. Con el frío que hacía el 1 de marzo, pegué un buen susto y tuve que empapucharme con tres mantas solo para no coger un catarro. Honestamente, con un poco de buen sentido, podrían haber ajustado la calefacción al clima.

En medio de todo esto, la dueña del albergue, Teresa, fue un amor. A pesar de algunas de las pegas, siempre estuvo atenta a nosotros. Sus zonas comunes eran agradables y la cocina, aunque sencilla, servía para prepararnos algo rápido. Si algo hay que reconocer, es que el lugar está muy bien situado y no se puede quejar del precio. Al final del día, cuando nos relajamos un poco, todo se siente menos grave, ¿verdad?

Y ya que estamos, sobre los servicios que ofrece el Albergue Santiago Apóstol para los peregrinos... pues la verdad es que intentar mantenerse cómodos es una tarea que podrían mejorar, ya que no hay cargadores para teléfonos en casi todas las camas y a menudo, los baños no tenían papel. En fin, se pueden hacer un par de cambios para que la experiencia sea mejor, pero siempre viene bien recordar que albergues así, con gente amable y buen precio, siempre tienen algo que ofrecer. ¿Recomendable para una escapada con amigos? Solo si te gusta la aventura y no te importa un poco de caos.

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Hay cocina disponible en el Albergue Santiago Apóstol

Y bueno, volviendo al Albergue Santiago Apóstol, la experiencia parece no ser del todo uniforme, ¿verdad? Por un lado, hay quienes aprecian el trato de Teresa, que se dice es un encanto y siempre está dispuesta a ayudar. Entonces, si tienes suerte de recibir un buen servicio, puede que tu estancia sea más agradable. Chemo e Isa definitivamente lo notaron y le mandan saludos. Pero por otro lado, hay que estar preparados para las habitaciones, que son bastante grandes pero con literas muy pegadas, lo cual puede no ser lo más cómodo si buscas privacidad.

Los baños son otro tema a considerar. Al parecer, el número de duchas y baños por planta es muy limitado, y eso ha sido un dolor de cabeza para muchos. La comida, en cambio, parece recibir buenas críticas, ya que varios aseguran que es casera y deliciosa, lo cual siempre suma. Así que si te toca un día de descanso y decides quedarte a comer, podrías salir bastante satisfecho de la experiencia gastronómica.

Pero ahí está la cosa, el albergue tiene su encanto a pesar de los contras. No es un hotel de lujo, pero si lo que buscas es una opción sencilla y económica, está bien para una parada en el Camino. Eso sí, asegúrate de que no te toque una cama sin enchufe porque, menuda se arma con eso. Y en cuanto a la pregunta de si hay cocina disponible en el Albergue Santiago Apóstol, bueno, sí, la cocina está equipada con lo básico. Así que, si te animas, puedes siempre preparar algo para ti después de un día de recorrido. Así que, ¡precaución con la elección y que disfruten los que vayan!

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El Albergue Santiago Apóstol cuenta con áreas comunes

Y hablando del Albergue Santiago Apóstol, tengo que decir que su ubicación es un punto a favor. Justo en la entrada del pueblo, get allí después de una etapa dura es muy reconfortante. Las camas están bastante bien, y eso se agradece un montón. Te dan una sábana bajera desechable y, por si tienes frío, hay mantas disponibles. Eso sí, ¡no te esperes un secador! Pero, hey, con el servicio de lavandería, puedes dejar todo limpio para seguir tu camino. Además, justo debajo del albergue hay un bar/restaurante donde se puede llenar bien el estómago. Prácticamente tienes todo lo que necesitas al alcance, con varios supermercados al lado.

Una de las mejores cosas que noté fue la amabilidad del personal. Mi hijo y yo nos quedamos con la sensación de que estaban encantados de atendernos. Nada más llegar, disfrutamos de un pincho de tortilla que estaba para chuparse los dedos. Y la cena, ¡qué decir! Tomamos el menú y todo estaba exquisitamente cocinado. La cocina ellos tienen es un buen motivo para quedarse un rato más y probar todo lo que ofrecen.

Aunque no todo fue perfecto, hubo ciertas quejas que no se pueden ignorar. Algunos huéspedes mencionaron problemas serios como cama con chinches y un servicio desastroso. Si bien mis experiencias fueron positivas, es curioso cómo cada uno vive el lugar de manera diferente. Por ejemplo, un grupo parece haber tenido una experiencia horrible, incluso con sus pertenencias sacadas a la luz sin aviso. Es así que otros temas deben ser considerados si estás planeando pasar por allí.

En cuanto a si el Albergue Santiago Apóstol cuenta con áreas comunes, las reseñas no mencionan mucho al respecto. Pero por lo que he oído, no parece haber algo destacado en términos de áreas comunes para socializar. La atención parece centrarse más en los servicios del bar/restaurante que en otras áreas compartidas. Así que, si buscas un lugar animado para conocer a otros peregrinos, puede que no sea el mejor sitio. Pero bueno, cada experiencia es única, así que si decides pasar por ahí, ¡cuéntame cómo te va!

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Cuál es el número de contacto para reservas en el Albergue

Y así, cuando llegas al Albergue Santiago Apóstol en Rúa Lugo, 107, 15810 Arzúa, A Coruña, esperas un poco más de lo que realmente te encuentras. El lugar es grande, eso sí, con una sala de estar y una cocina que están decentemente equipadas, perfectas para juntarse después de una jornada de caminar por el Camino de Santiago. Pero, atención, porque la litera que me tocó no tenía enchufe por ningún lado. ¡Ideal para que todos se queden sin batería en el móvil! Además, los baños y duchas estaban dentro de la habitación, lo que hacía que la privacidad brillara por su ausencia. Para colmo, había solo dos duchas para una habitación de casi 24 personas, así que imagínate las colas.

Una de las cosas que más me desagradó fue que la funda de la cama y la almohada estaban guardadas en una bolsa y no sabías bien dónde estaba cada cosa. Me parece que un poco de orientación no haría daño, porque el lugar tiene cinco plantas y, como te digo, puedes perderte bastante rápido si no te explican un poco. Eso sí, la ubicación es buena; pero a veces el ascensor es más una trampa: si viajas con cinco personas, ya parece que no funciona.

Ya ni hablemos de las duchas. Un baño para chicas y otro para chicos, con un solo lavabo por cada uno. Sin espacios para dejar el calzado afuera y el olor se hace presente. En mi experiencia, los baños estaban en bastante necesidad de reformas y, sinceramente, es un poco decepcionante.

Y si pensabas que te ibas a encontrar con un servicio atento, olvídalo. La recepción está más veces vacía que presente. Me temo que la única atención que recibí fue la misma de un cartel. Los compañeros que llegaron antes que yo tuvieron una experiencia horrorosa; se encontraron con garrapatas en sus habitaciones y, después de documentarlo todo, decidieron marcharse. Un escándalo total. Estuvieron buscando alternativas y, claro, es un desliz que puede salir muy caro.

Si, después de todo esto, aún te atreves a hacer reservas, el número de contacto para el Albergue Santiago Apóstol es 981 505 368. Pero, ¿quién soy yo para recomendar algo? Quizás te animes y compartas tu propia aventura, aunque bueno, ya sabes lo que podrías esperar.

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Se recomienda llevar comida al Albergue Santiago Apóstol

Y bueno, si hablamos del Albergue Santiago Apóstol, está claro que la experiencia puede variar bastante dependiendo de cuando lo visites. Por un lado, hay quien ha disfrutado de un ambiente cómodo y amigable desde el primer momento. La mujer que nos atendió fue muy amable y cercana, haciendo que todos nos sintiéramos como en casa. Silenciosa pero con mucha onda, la sala de estar era un lugar perfecto para descansar. Es curioso cómo unas habitaciones limpias y bien organizadas pueden transformarlo todo, ¿no? Si llegas cuando el albergue no está lleno, realmente es un gran sitio para relajarte y compartir con otros peregrinos.

Pero, por otro lado, hay quienes simplemente no tuvieron la misma suerte. Imagínate estar 30 personas en una habitación de 24 litera, una locura total. Sin espacios adecuados para todos, los baños eran insuficientes y la limpieza... bueno, vamos a decir que podría mejorar. Únicamente con un lavabo y dos duchas para ese número de personas, no es lo ideal. Para ser un albergue a la entrada de Arzúa, hay detalles que se sienten dejados, como los cubrecolchones transparentes y incómodos. Muchos se han llevado una decepción, eso es seguro.

Ahora, por el lado gastro, si vas en grupo, te diría que el almuerzo en su restaurante es una buena opción. La comida fue abundante y, por 13 euros el menú, no está nada mal lo que ofrecen. Eso sí, asegúrate de dejar espacio para un postre porque son una bomba. Todos salieron diciendo lo bien que habían comido, lo que siempre suma puntos en un albergue.

Y ya para cerrar, si te estás preguntando si deberías llevar algo de comida al Albergue Santiago Apóstol, quizás sea mejor que sí. Aunque hay un restaurante en el lugar, la experiencia de otros sugiere que la organización de la cocina y los utensilios no siempre es la mejor. Podrías encontrarte con imprevistos y sería un alivio tener algo de picar contigo. Así que, más vale prevenir que lamentar, ¿no crees? ¡Buen camino!

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Cuántas personas pueden alojarse en las habitaciones del albergue

Así que, después de recorrer un buen trecho del Camino, llegamos al Albergue Santiago Apóstol, y déjame decirte que, en general, la experiencia fue bastante buena. Fui con unos amigos y nos sentimos súper cómodas en las habitaciones. Además, no hay nada como empezar el día con un buen desayuno, y aquí lo tienes fácil porque tienen una cafetería donde puedes desayunar tempranito antes de salir a seguir el camino. La dueña, Teresa, es un auténtico sol; se portó fenomenal con nosotras y dónde se encuentra una persona así en un albergue, ¿no?

Aunque hubo alguna crítica negativa sobre la comida y la limpieza, no fue nuestra experiencia. La cocinera y camarera que teníamos era un amor y nos dio de comer hasta hartarnos, ¡como si estuviéramos en casa! Las habitaciones eran limpias y luminosas, lo que se agradece después de caminar un montón. Eso sí, asegúrate de preguntar sobre las lavadoras. Parece que hay un poco de lío con el número que ponen, pero confianza en la señora de recepción, que es un encanto.

Por otro lado, hay quien tiene experiencias totalmente distintas. Nos enteramos de unos que llegaron y su reserva había desaparecido porque un colegio había monopolizado el lugar. ¡Increíble! Mientras que otros se quejaban de las habitaciones sucias y servicios malos. Así que, definitivamente, es recomendable mirar las valoraciones antes de decidirte. No querrás enfrentarte a una ducha rota o a un colchón que parece de otra época.

Así que, si te preguntas cuántas personas pueden alojarse en las habitaciones del albergue, parece que tienen espacio para grupos de amigos, lo que nos hizo sentir aún más en familia. Perfecto para compartir buenas charlas y risas tras un día de caminata. En conclusión, cualquier aventura tiene su lado positivo y negativo, pero nuestra experiencia fue bastante gratificante.

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Hay suficientes servicios modernos y comodidades en el Albergue Santiago Apóstol

No sé ni por dónde empezar con el Albergue Santiago Apóstol. La primera impresión no fue buena, y eso que uno entra con la mejor actitud tras una larga jornada. Llegamos y nos atendieron fatal; parecía que estaban más interesados en otro tipo de cosas que en darnos la bienvenida. Además, había una familia que se marchó justo antes de que nosotros llegáramos. ¿El motivo? ¡Chinches! Al parecer, habían fumigado hace una semana, pero desde luego se nota que no fue efectivo. Así que, mientras nos instalamos, empezaron a aparecer esos pequeños intrusos por los colchones. La solución que nos dieron fue devolvernos el dinero y desearnos suerte. En serio, fatal. La experiencia ya iba mal desde el momento en que cruzamos la puerta.

Y no solo eso, las instalaciones dejaron mucho que desear. Las habitaciones son gigantes, pero eso no es suficiente cuando tienes casi 40 camas en un mismo lugar. Imagina todo el ruido y las molestias; parece que siempre tocas con alguien que no respeta el sueño de los demás. Además, los baños son un punto a favor, aunque también tienen este “pequeño” detalle de no tener ventilación. Y bueno, la higiene… ¡un desastre! No había jabón ni para lavarte las manos. Fascinante, ¿verdad? Nos encontramos con colchones en un estado lamentable, y la comida, ¡ni la probé! Se veía horrible, lo cual es un verdadero fastidio si andas haciendo el Camino de Santiago y esperas algo de energía.

Y hablando sobre la comida, llegué un poco hambriento buscando algo que al menos me llenara el estómago, pero la experiencia en el restaurante tampoco fue la mejor. Al final, terminé en la terraza esperando ser atendido, pero era como si me hubiera convertido en parte del mobiliario, porque nadie se dignó a acercarse. Optamos por entrar y ver cómo iba el tema. El personal, la mayoría, parecía estar más desordenado que una cena familiar a la que nadie ha llegado a tiempo. ¡Y ni se diga de la comida! Lo que servían era más bien un recuerdo de la comida de la escuela: macarrones a la boloñesa que, sinceramente, ni se trataban de una experiencia culinaria. Tardaron un mundo en atendernos y el oro líquido, es decir, las bebidas, tardaron aún más. Por 12€, me quedó claro que la cantidad no compensaba la falta de sabor.

¿Suficientes servicios y comodidades modernas en el Albergue Santiago Apóstol? Para nada. Si lo que buscas es un lugar cómodo y con buena atención, este no es tu sitio. Las duchas, aunque están ahí, son poco más que una trampa para la humedad, y las lavadoras a 4€ cada una… no gracias. Todo parece estar descuidado y, sinceramente, en un camino donde esperas un lugar de descanso, estas cosas te arruinan la experiencia. Así que si estás pensando en quedarte, mejor piénsalo dos veces.

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El Albergue Santiago Apóstol es adecuado para personas con discapacidad

Y, bueno, ya que hemos hablado de varias cosas, no puedo evitar comentar lo del servicio del restaurante en el Albergue Santiago Apóstol. La verdad es que dejaba mucho que desear... A veces parece que los camareros se olvidan de que están allí para atender y no para quejarse. Maleducados y bordes, y no hablemos de la tardanza para servir. Es un tema complicado, porque a veces uno llega con mucha hambre y entra en un bucle de frustración. Me da pena que un lugar que tiene potencial se vea empañado por esto.

Pero, ¡tranquilos! No todo son malas experiencias. He de decir que al menos cuando la comida llega, ¡es espectacular! El churrasco que probé me dejó sin palabras. Es uno de esos platos que te hace olvidar un poco el mal servicio. Además, es genial saber que hay gente como Teresa, que con su amabilidad y buena atención te hace sentir un poco más como en casa. Se agradece un trato así, sobre todo cuando estás en el camino.

Aunque hubo un pequeño lío con las habitaciones. Nos prometieron una privada, pero al llegar nos dijeron que era compartida... Y eso, en medio de las restricciones del COVID, hizo que estuviéramos un poco desesperados. Al final, tras hablar con tubuencamino, logramos que nos cambiaran a una habitación solo para nosotros, pero el tema de las medidas no se estaba cumpliendo a rajatabla. No sé, da la impresión de que necesitan un poco más de organización por allí.

En general, el albergue tiene buenas instalaciones. Es amplio y, aunque algunos detalles están un poco "viejitos", las zonas comunes son comodas y acogedoras. La cocina está bien equipada, con espacio para cocinar y una terracita para relajarse. Estos puntos son un plus que, sinceramente, uno agradece después de una jornada de camino.

Ahora, respecto a la pregunta de si el Albergue Santiago Apóstol es adecuado para personas con discapacidad... pues, viendo lo que he escuchado y experimentado, parece que podría haber algunos retos. La distribución en plantas es un punto a favor, pero las instalaciones no son las más modernas. La ausencia de algunos elementos accesibles, como baños en buen estado y enchufes bien ubicados, podría complicar un poco las cosas. Así que, si conoces a alguien que necesita esas facilidades, tal vez sería mejor buscar otra opción.

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Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Albergue Santiago Apóstol

Y si pensabas que lo peor eran los colchones de sacos de muelles, pues espera a escuchar lo de las duchas. La verdad es que podría haber sido una experiencia más fresca, pero el agua caliente es pura suerte, y si acaso hay jabón y papel, puedes considerarte afortunado. Ah, y cuando te sientes listo para descansar después de un largo día, justo cuando piensas que te vas a acurrucar, ¡sorpresa! Un par de mocos estrellados en la almohada te recordarán que no todo son maravillas. Era todo un espectáculo de lo que podría salir en un mal programa de limpieza.

Ahora hablemos de los radiadores. Lo mejor que puedo decir es que son más decorativos que funcionales. Cuando dormí con Pingu, bueno, ¡al menos pasé menos frío! Y no te olvides de la búsqueda constante de enchufes. En mi caso, fue como buscar una aguja en un pajar. Si piensas usar lavadoras o secadoras, preparate para tener una sorpresa: son un privilegio caro e, irónicamente, un poco inútil. Las secadoras no consiguen secar bien la ropa, así que al día siguiente, vas a disfrutar de esa maravillosa esencia a buhardilla de casa vieja.

Y aunque la experiencia no fue la mejor, siempre puedes bajar al bar, donde la gente se junta para tomarse unas cervecitas y así olvidar un poco el disgusto. Eso es lo que hace que todo sea un poco más llevadero, ¿verdad? Al final, el Albergue Santiago Apóstol se siente como un lugar donde el ambiente es un poco caótico, con un toque de risa y muchas historias que contar. Si buscas comodidad y lujo, tal vez mejor buscar otra opción, pero si vienes con amigos y te va la aventura, aquí la risa, aunque sea nerviosa, está asegurada.

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Fotografías Albergue Santiago Apóstol

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