Si andas por Lugo y buscas un lugar para disfrutar de parrilladas que te dejarán sin aliento, tienes que hacer una parada en el Restaurante Antas de Ulla, que se encuentra en Rúa do Miño, 3. Este sitio es un auténtico paraíso para los amantes de la carne y el pescado, así que prepárate para probar su emblemática parrillada Antas, que por solo 45€ es una experiencia que simplemente no te puedes perder. Además, su menú del día ofrece un montón de delicias y, si lo tuyo son los mariscos, asegúrate de probar el pulpo a la feria o los chipirones a la plancha.
El ambiente es súper acogedor y, si prefieres quedarte en casa, ¡no te preocupes! Antas de Ulla también ofrece servicio a domicilio. Además, la atención al cliente es de primera, así que seguro que te sentirás como en casa. No olvides el número de contacto, que es +34 982 19 92 97, por si quieres hacer una reserva o preguntar por sus menús especiales. La próxima vez que te dé hambre, ya sabes dónde ir: ¡Antas de Ulla te espera con los brazos abiertos y un plato delicioso!
Horarios Antas de Ulla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:3019:00–1:00 |
| martes | 12:00–16:3019:00–1:00 |
| miércoles | 12:00–16:3019:00–1:00 |
| jueves | 12:00–16:3019:00–1:00 |
| viernes | 12:00–2:00 |
| sábado | 12:00–2:00 |
| domingo | 12:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Antas de Ulla
Dónde se ubica el Restaurante Antas de Ulla
¡Hola, amigos! Si alguna vez están en Lugo, definitivamente tienen que darle una oportunidad al Restaurante Antas de Ulla, que está en Rúa do Miño, 3, 27001 Lugo. La verdad es que hemos oído de todo sobre este lugar, así que mi experiencia personal tiene algunas luces y sombras. Por un lado, si buscan un sitio donde los animales sean bienvenidos, este es el lugar. Nuestra perrita fue recibida con chuches y un cuenco de agua, ¡y eso siempre suma puntos! Además, la atención del camarero fue excelente, lo que hizo que nos sintiéramos muy cómodos durante nuestra comida.
Ahora, hablando de la comida, no todo fue perfecto. Pedí pulpo, y he de decir que me pareció un poquito duro; quizás no soy el mejor crítico de pulpo, pero uno siempre espera que esté tierno. Sin embargo, los chipirones estaban ¡riquísimos! El ambiente también contribuyó a la experiencia, ya que el lugar es bastante agradable. Así que la puntuación quedó más o menos en 3 de comida, 5 en servicio y 5 en ambiente. Pero claro, no todas las experiencias son tan positivas.
Por otro lado, he escuchado cada historia… Una persona comentó que su experiencia fue más bien negativa. Desde el mal servicio hasta que el helado sabía a naranja cuando no debería. ¡Cobra por el hielo, en serio! Un infierno, la verdad. Otro grupo indicó que la comida no cumplió sus expectativas, e incluso la atención del personal fue, en sus palabras, 'muy justa'. Ya se imaginarán, con tantas críticas, es un poco arriesgado ir.
Incluso había comentarios de mala calidad en la comida, como una hamburguesa que dejó a uno de los comensales con dolor de estómago. Pero por fuera, hay quienes siempre vuelven por el buen trato y un menú que sorprende para bien. No me malinterpretes, hay quienes han tenido experiencias geniales, así que, si decides probar, espero que seas de los afortunados.
Y para los curiosos que se preguntan dónde se ubica el Restaurante Antas de Ulla, pues ya lo hemos dicho: en Rúa do Miño, 3, 27001 Lugo. Pero asegúrate de ir con una mente abierta y una buena compañía. ¿Tienen hambre ya? ¡Yo sí! ️
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Antas de Ulla
Y bueno, ya que estamos hablando de restaurantes, no puedo dejar de comentar mi experiencia en Antas de Ulla, en Rúa do Miño, 3, Lugo. La verdad, había escuchado tanto sobre este lugar, pero lo que viví fue una gran desilusión. Pedí una picaña y lo que me trajeron fue la *suela de la sandalia de un legionario de hace 2.000 años*, dura como una roca y sangrienta. La mandé a hacer un poco más y, sorpresa, seguía igual de dura y fría. Cuando reclamé, ¡oh, la culpa era nuestra! Según el personal, no sabemos comer. Así que, claro, pagamos la cuenta y dejé la pícala en la mesa. ¡Perfecto! Desde luego, no me verán jamás por allí.
Y si pensabas que mi experiencia era un caso aislado, no, tampoco se salva el servicio. Escuché que incluso palomas entraron al local y, sinceramente, al parecer a nadie le importó. La comida llegó en mal estado; un secreto ibérico crudo y, al ir a devolverlo, el dueño con muy malas maneras se atrevió a decir que me lo iba a cobrar porque ya no podía aprovecharlo. Total, pagué por un plato que no toqué. ¡Una verdadera estafa! Nunca habíamos visto un trato tan chulesco y desafiante.
Sin embargo, no todo el mundo siente lo mismo. Hay quienes se declaran fanáticos del lugar, como me contaron de Iván y Eva, que supuestamente tienen un trato muy amigable. Dicen que la calidad y cantidad de la comida es maravillosa, y que el precio es genial. Me cuesta imaginarlo, pero no voy a negar que he oído opiniones muy positivas sobre ellos.
Entonces, si te preguntas, ¿qué tipo de comida se ofrece en Antas de Ulla? Parece que se especializan en carnes, pero, según mi experiencia, ¡cuidado! No sé si valga la pena arriesgarse. Me atrevería a decir que sí hay algunas buenas opciones si escuchamos a los que están contentos, pero por mi parte, definitivamente no pienso volver a comprobarlo.
Cuál es el precio de la parrillada Antas
Ya está. Había escuchado buenas cosas de Antas de Ulla, así que decidí pasarme con un par de amigos. Primero, esa oferta de 19,50€ en el menú del día me llamó la atención, así que, claro, dirigí mis pasos hacia allí. Pero cuando llegamos y nos sentamos, nos dijeron que el menú no estaba disponible. ¡Vaya faena! Podrían haber borrado la pizarra en la calle, ¿no? La verdad es que es un poco frustrante enterarse de eso después de hacer el recorrido. Se siente un poco como un engaño.
Por otro lado, tengo que decir que la experiencia con el servicio fue impresionante, al menos al principio. El chico que nos atendió era súper majo y estaba muy dispuesto a recomendarnos lo que podíamos pedir. Al final decidimos picar unos pimientos de padrón y calamares fritos, además de una parrilla mixta con patatas y salsas que nos dejó más que satisfechos. Ya sabéis que siempre me gusta capturar todo en fotos, así que ahí van unas cuantas de nuestros platillos. El ambiente estaba bien, con calefacción y hasta una televisión para no perderte nada de lo que pasa fuera.
Sin embargo, al final de la noche, todo se volvió un poco turbio. Después de una cena agradable con risas, la cuenta llegó y... ¡sorpresa! Nos cobraron mucho más de lo que esperábamos. No solo eso, sino que el vino que pedimos nos lo cobraron a 14 euros cuando en la carta decían que costaba 10. Eso sí que me dejó con un sabor amargo. Es verdad que la relación calidad-precio no es la peor, pero lo que no puedo pasar por alto es lo que pasó esa noche.
Por último, en cuanto al precio de la parrillada en Antas, parece que salir de allí puede costar a cada persona entre 30 y 40 euros, dependiendo de lo que pidas y los extras que decidas añadir a tu cuenta. Así que, ya sabéis, si decidís darles una oportunidad, cuidadito con la cuenta. ¡Espero que tengáis una mejor experiencia que yo!
Qué platos destacados deberían probar quienes visiten el restaurante
Así que, volviendo a lo de Antas de Ulla, la verdad es que he escuchado de todo sobre este lugar. En general, parece que la experiencia no ha sido muy consistente. Por un lado, hay quien se ha llevado una buena impresión y tuvo una comida bastante decente por un precio justo, como aquella vez en que pidieron una sartén de raxo con huevos y patatas por solo 10€. ¡Eso sí que es aprovechar el dinero! Pero luego están las historias más desalentadoras; mi hermano tuvo que pelear contra un bacalao lleno de espinas, y el solomillo de ternera, bueno, no quiero ni recordar cómo lo describió. 80 euros por una comida que dejó mucho que desear es para pensarse si volver.
Y como si no fuera suficiente, he escuchado también que el servicio no es siempre el mejor. Un amigo pidió unas carrilleras y gambones al ajillo, y tal vez le faltó un poco de atención al cliente, porque parece que el *camarero* no andaba precisamente en su mejor día. El precio elevado y la comida que no cumplió las expectativas también le dejaron con mal sabor de boca. Me pregunto si el ambiente, que dicen que es agradable, es suficiente para compensar las decepciones culinarias.
Es verdad que esto era un lugar que solía gozar de buena fama, pero esas experiencias más nuevas que he escuchado me hacen dudar. Una caña y una coca-cola en la terraza, y te traen unas tapas que no parecían nada frescas, mejor ni hablar de los precios. Esa sensación de ser estafado, como cuando pagas 6.60€ y te llevan algo que podría sonar más bien a una broma. No es sorprendente que haya quien dice que no volvería ni de broma.
Si te animas a visitar este restaurante, yo diría que deberías probar la sartén de raxo, que parece ser un hito a buen precio, junto con la tarta de la abuela que también ha recibido muy buenos comentarios. Aunque, repito, la experiencia no es la misma para todos, así que si decides darles una oportunidad, ve con bajas expectativas y tal vez la comida pueda sorprenderte.
Ofrecen opciones de menú del día en Antas de Ulla
Y la verdad es que la experiencia en Antas de Ulla ha tenido sus altos y bajos, ¿verdad? Por un lado, los camareros han sido bastante amables y se han esforzado en asegurarse de que estuviéramos cómodos. Pero, seamos sinceros, la comida dejó mucho que desear en términos de relación calidad-precio. Por ejemplo, pagar 18€ por un plato de costillas de cordero lechal y que solo te sirvan 3 costillas... eso es una estafa, amigos. Cada costilla se convierte en un lujo, y, para colmo, si quieres un poco de pan, prepárate para desembolsar 1,5€ por cada mollete de pan duro ¡que no se podía ni comer!
Y ni hablemos del vino. El complemento de mosquitos que encontré en la copa me dejó sin palabras. Algunos de nosotros no podemos evitar que esas cositas afecten a nuestras decisiones sobre a dónde volver a comer. Después de todo, hay lugares en Lugo donde la comida es sabrosa y los precios son más razonables. Lo que me lleva a preguntar: ¿cómo es posible que un servicio que a veces es amable pueda vendarnos a un precio tan elevado?
Hablando de tiempos de espera, te imaginas una mesa de 10 personas y que te traen la comida a cuenta gotas... La ensalada llegó antes, luego las parrilladas, y las patatas llegó media hora más tarde. No sé vosotros, pero esa “temática” de servir los platos no se siente muy profesional. Y que te cobren por cada trocito de pan duro y, por cierto, cobrarte por el hielo es simplemente un cierre de fiesta que nadie quería.
Por último, sobre el menú del día en Antas de Ulla, según lo que he escuchado, no parece que ofrezcan una opción atractiva en ese sentido. Así que, si buscas algo más completo, me temo que deberás explorar otras alternativas en Lugo. ¡Hay muchas sorpresas por descubrir!
Hay opciones para los amantes del marisco en el menú
¡Y hablando de Antas de Ulla, qué experiencia más variada! La última vez que fui, disfrutamos de una cena con algunos compañeros de trabajo, y tengo que decir que el lugar tiene un encanto muy tradicional. La decoración es bastante propia de la tierra, lo que lo hace acogedor. La comida está bien; es abundante y con un buen sabor. El menú por persona está bastante bien, ya que incluye todo lo necesario, pero tengo que mencionar que la vajilla estaba un poco deteriorada, lo que le quita un poco de glamour a la experiencia. Aún así, me gustó el ambiente.
Aunque, si hacemos memoria, nos topamos con un camarero que no fue la mejor parte de la noche. Era un colombiano bajito que, en vez de enfocarse en traernos la comida y los cubiertos, se pasaba hablando y haciendo bromas con cada mesa, lo cual resultó en un servicio lento. Y, para añadirle a esa gota que colmó el vaso, las patatas fritas estaban negras y llenas de ojos. No sé qué pasó con el rabo de toro, pero era escaso, y las carrilleras… pues, nada fuera de este mundo. Un poco decepcionante.
Pero no todo fue negativo, ya que otra vez nos topamos con el bacalao que estaba buenísimo. Y esa tarta de queso... ¡definitivamente de repetir! El trato fue genial en ese momento, y los postres estaban a otro nivel. La comida en general puede estar buena, pero, como dice el refrán: 'No todo lo que brilla es oro'. En este caso, hay que tener paciencia con el servicio.
Y para los amantes del marisco, no hay que desanimarse. En el menú hay opciones como gambas al ajillo, que son un must si pasas por allí. Aunque también es cierto que algunas reseñas no han sido muy amables, y siempre hay que tener cuidado con las expectativas. Pero, vamos, en general, si te apetece una buena cena en un ambiente tradicional y no te importan algunos altibajos, Antas de Ulla puede ser una opción interesante.
El ambiente del restaurante es adecuado para familias
Y bueno, ¿qué te puedo contar de Antas de Ulla? El lugar tenía una buena pinta en la entrada, pero la experiencia terminó siendo todo lo contrario. Desde el principio, el servicio fue nefasto. Ya imagínate, fuimos un grupo de 15 a 20 personas con una reserva hecha, y aún así, no sabían en qué mesa sentarnos. Después de casi una hora de espera, cuando por fin nos acomodaron, ¡tuvimos que esperar otra hora más para que nos sirviesen! ¿No se suponía que nos conocían de antemano y tenían todo organizado?
La comida tampoco ayudó a mejorar la situación. Muchos de nosotros pedimos la ensalada de rulo de cabra, que por lo visto se olvidaron de poner el rulo en algunos platos. Mi elección fue una lasaña que parecía más recalentada que cocinada. Y bueno, los segundos platos tampoco salvaron la situación: patatas casi crudas y carne correosa, para no hablar de la escasez de bebida. El postre no era nada del otro mundo, tiramisú y helado bastante regulares, lo que nos dejó un gusto amargo al final. Más de tres horas para una comida que sabíamos debería ser mucho mejor.
Por si no fuera suficiente, al final nos tocó pagar un dineral por la experiencia: casi 29€ por cabeza, con lo que nos habían hecho pagar una fianza de 10€ antes. ¿Y para qué? Para un festín que aplastó nuestras expectativas. A 14€ por unas siete zamburiñas que no nos hacían justicia y 9€ por unos siete huesos de churrasco, sin contar que el pan y las patatas iban aparte. ¡Un verdadero atraco! Así que claro, lo dejamos claro: definitivamente No volvemos.
Ahora, en cuanto al ambiente, si buscas un lugar adecuado para familias, mejor piensa en otro sitio. La falta de organización y el trato que recibimos no resultan muy amigables para un grupo con niños. Las esperas y la comida decepcionante no son precisamente lo mejor para disfrutar de una comida en familia. En resumen, el ambiente no era el más adecuado y, a juzgar por nuestra experiencia, no lo recomendaría para una salida familiar.
Se puede pedir comida a domicilio desde Antas de Ulla
Y bueno, después de la cena en Antas de Ulla, no puedo evitar comentar lo buena que es la paletilla de cordero asada. ¡Espectacular! También probamos un churrasco de cerdo que estaba para chuparse los dedos. Si a eso le sumas que de postre pequémos con una tarta de la abuela y una tarta de queso, la experiencia fue de 5 estrellas en todos los sentidos. El servicio fue genial, siempre atentos y con una sonrisa, lo que siempre se agradece. Imagínate, por unos 30-40 € por persona, salimos de allí más que satisfechos.
Claro que, no todo el mundo tiene la misma opinión. Me he encontrado con algunas críticas que no son tan bonitas. Hay quienes se quejan de una comida pésima. Por ejemplo, un pulpo duro y un pan que parecía del día anterior. O el caso de un secreto ibérico que no estuvo a la altura, y lo que más decepciona es que al preguntar, el camarero, que parece que era el propietario, no mostró ninguna disposición de mejorar la situación. Así que, es una pena que en algunos momentos no se vivan las mismas experiencias que nosotros.
Pero volviendo a lo bueno, no puedo dejar de recomendar el churrasco mixto y, por supuesto, la tarta de queixo. En nuestro grupo, la opinión fue unánime: todo estuvo riquísimo y el ambiente era muy agradable. Si estás por la muralla de Lugo, este lugar se convierte en una parada obligatoria.
Y ya que estamos en tema, te estarás preguntando si se puede pedir comida a domicilio desde Antas de Ulla. La verdad es que no tengo esa información aquí, pero, si tienes ganas de disfrutar de sus platos desde casa, quizás les puedes dar una llamada y consultar. No pierde nada haciéndolo. ¡Espero que te animes y que disfrutes tanto como nosotros!
Cuál es el número de contacto para realizar reservas
La verdad, la experiencia en Antas de Ulla fue una de esas que empiezas a recordar y te dan ganas de sacudir la cabeza. Fuimos un grupo a tomar algo, y ya desde el principio las cosas no pintaron bien. Pasaron por delante nuestra dos veces con los pinchos, pero, ¡nada de nada! Se lo llevaron a dos mesas de amigos y a nosotros nos dejaron con las manos vacías. En pleno centro de Lugo, ¿y así tratan a los clientes? Cero atención, parece que tenían más interés en servir a su 'circulo' cercano. Además, tuvimos que recordarle a la camarera acerca de las tapas que nos prometieron, que para colmo, nunca llegaron. No sé ustedes, pero me gusta pensar que hay otros sitios mejores donde brindar por la buena comida.
Y si pensabas que eso fue lo peor, ¡espera! Decidimos probar el servicio a domicilio y la decepción fue aún mayor. Nos llegó un pedido que parecía un chiste: chipis y rabas en un estado que ni siquiera reseñarlo sería adecuado, y para colmo, ¡las patatas estaban igual de mal! Les dijimos que la comida no estaba bien, y en lugar de disculparse y resolverlo, nos enviaron otra tanda de lo mismo. Imagínate, gastando unos 30-40 € por persona para recibir semejante decepción. Definitivamente, con un servicio así, es complicado pensar en volver.
Por si alguien quiere intentarlo y tener una experiencia mejor que la nuestra, el número de contacto para reservas en el restaurante es 982 26 21 79. Aunque, con lo que vivimos, tal vez sería mejor que busquen una opción diferente antes de lanzarse a la aventura. ¡Hay tantos buenos lugares en Lugo que merecen la pena!