¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar que hará que sus papilas gustativas se vuelvan locas, tienen que pasar por Riquiñas, un Take Away que se especializa en las filloas gourmet en la Rúa dos Bautizados, 8, en Santiago de Compostela. Este local es el primer sitio de su tipo en la zona donde pueden disfrutar de ese plato tan típico y lleno de historia de Galicia. Así que, si tienen antojo de algo ligero y sabroso, ¡aquí lo van a encontrar!
Además, en Riquiñas ofrecen opciones sin gluten, así que no hay excusas para dejar pasar esta maravilla. Les recomiendo que se pasen una tarde y se lleven un par de filloas saladas y una dulce, porque realmente están riquísimas. En este acogedor local, el personal es súper atento y simpático, así que si buscan una cena rápida, ligera y deliciosa, ¡esta es la opción perfecta!
Mapa Ubicación Riquiñas
Qué es Riquiñas y qué tipo de comida ofrecen
¡Hola a todos! Si estáis en Santiago de Compostela, tenéis que hacer una parada obligatoria en Riquiñas. Este pequeño local en Rúa dos Bautizados, 8 es todo un descubrimiento. Desde que entramos, nos recibieron con una amabilidad que ya te hace sentir en casa. El lugar es acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida. Y lo mejor de todo: ¡tienen opciones sin gluten! Fue una agradable sorpresa enterarnos de que ofrecen filloas sin gluten, y no solo eso, sino que son super cuidadosos con el tema de la contaminación cruzada. Nos explicaron todo lo que tienen y, la verdad, es que se nota que están bien informados.
Hablando de las filloas, ¡qué delicia! Probamos varias y la calidad es espectacular. Si estáis indecisos, tenéis que probar la Vaquiña, es la que más me sorprendió. También la Churrasca y la Fartura están buenísimas, pero la de membrillo de postre cerró con broche de oro nuestra experiencia. Hablo en serio, ¡no podíamos dejar de repetir! Además, nos llamaron mucho la atención las empanadillas, sobre todo la de cebolla caramelizada con queso de cabra. Un gusto para los sentidos.
Pero lo que realmente destaca de Riquiñas es el servicio: amabilidad máxima y un trato excepcional. El chico que nos preparó las filloas sin gluten se notaba que lo hacía con cariño y cuidado. La cocina estaba impecable, y pudimos ver cómo elaboraban las filloas al momento, siempre cambiando los utensilios. Un detallazo que se agradece si tienes algún tipo de intolerancia alimentaria. Todo esto se traduce en 5 estrellas para la comida, servicio y ambiente.
Entonces, ¿qué es Riquiñas? Es un sitio auténtico donde se pueden disfrutar de filloas, tanto dulces como saladas, además de otras delicias, todo en un rango de 1-10 €. Perfecto para una comida, cena o merienda sin gluten en Santiago, y con la valorización positiva de la asociación de celíacos. Vamos, que ya estoy deseando volver. ¡Así que si estáis por aquí, no os lo perdáis! Sabed que volveremos, ¡los Zaragozanos no nos olvidamos de una buena filloa!
Dónde se encuentra ubicado Riquiñas
Y, hablando de las filloas... ¡madre mía! Riquiñas nos dejó alucinados. Estuvimos en Santiago solo dos días y, sinceramente, no podíamos irnos sin probar esas delicias. Tienen tanto filloas saladas como dulces, y la verdad, ambas son una bomba. No sé si habéis probado la Vaquiña con toque picante, pero si no, ¡estáis tardando! También nos lanzamos a por el Queso de Cabra con Cebolla Caramelizada y fue una explosión de sabor. Por cierto, ¿mencioné que el precio por persona no supera los 10 €? Es de locos.
El ambiente es muy acogedor, incluso un poco pequeño, pero eso le da su toque. Así que, ¡acordaos de correr un poco si queréis encontrar mesa! Nos atendió un camarero con gafas que era super amable, nos explicó bien la diferencia entre las crepes y las filloas, y eso se agradece. Porque, seamos sinceros, no todos los días uno encuentra un lugar que ofrezca opciones sin gluten y esté tan cuidado con evitar la contaminación cruzada. En serio, es un alivio para los celíacos. *Entre nosotros*, fue una de las mejores comidas que tuvimos en nuestro camino de Santiago.
Si pensáis en ir, os animo a que probéis sus panqueques también, son simplemente brutales, y el servicio fue de 5 estrellas, al igual que la comida y el ambiente. ¡Nosotros terminamos llevando uno para disfrutarlo de postre en el hotel! Ah, y casi se me olvida mencionar que tienen helados Bico... ¡la combinación perfecta para estos días calurosos! Un plan excelente para una cena rápida y rica.
Entonces, ¿dónde se encuentra exactamente Riquiñas? La dirección es Rúa dos Bautizados, 8, en Santiago de Compostela. Así que ya sabéis, no tenéis excusa para no pasaros. ¡Os encantará!
Qué son las filloas y por qué son especiales en este local
Bueno, ya os contaba antes lo genial que es Riquiñas, y de verdad, tengo que insistir en que es un sitio encantador con gente encantadora. ¡Imaginaos probar unas riquiñas riquísimas mientras disfrutáis de la buena compañía! Ayer estuvimos picando un poco y nos lanzamos a probar el menú SIN GLUTEN, que incluye opciones como la salada de setas y la dulce de avellanas. ¡Ambas son simplemente espectaculares! Solo por un suplemento de 0,5 € te puedes pasar a la versión sin gluten, y por el tamaño y sabor de las filloas que ofrecen, el precio va de 3,5 € a 5 €. ¡Inmejorable!
La atención también es algo que no pasa desapercibido. La chica que nos atendió era súper amable y nos recomendó la salada de cocido y la dulce de la abuela. Volver a este local es una decisión fácil, porque caer en tentaciones es cuestión de tiempo. Y si piensas en maridarlo con una cervecita Estrella, como hice la otra vez con la salada de langostinos, ¡estás en el camino correcto! Lo mejor es que el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa, aún si estás en Santiago.
Y hablando de filloas, hay que decir que son simplemente una maravilla. En Riquiñas las preparan en directo, ¡así que la frescura está garantizada! Tienen una variedad impresionante: desde llenar la filloa con queso de Arzúa y cebolla caramelizada hasta las dulces de frambuesa. Y si eres celíaco, no te preocupes, tienen todas las opciones (excepto dos) en versión sin gluten. Y a esto le añades que incluso puedes personalizar tu filloa a tu gusto. En este lugar, cada visita es una miniaventura gastronómica que no te puedes perder. Te aseguro que cuando pruebes las filloas, entenderás por qué son tan especiales aquí. ¡Hasta la próxima!
Riquiñas es un restaurante tradicional o un take away
Y, oye, si estás buscando un lugar para disfrutar de una comida sin gluten en Santiago, Riquiñas es el sitio ideal. Te lo digo porque probé varias filloas y todas estaban buenísimas. Tienen opciones como la filloa de queso de cabra y cebolla caramelizada, que es un clásico, y la de chicharrones con queso. Aunque, para ser sinceros, el que más me gustó fue el de chorizo, ¡qué maravilla! Además, las chicas que atienden allí son un encanto y se aseguran de que todo esté a tu gusto.
El precio es otro de los puntos a favor, ya que por 1-10 € puedes salir de allí más que satisfecho. Y lo mejor es que cocinan la pasta sin gluten en una sartén aparte, así te aseguras de no tener problemas si tienes intolerancias. La limpieza también merece una mención especial: le doy un 10; el lugar se ve cuidado y fresco, algo que siempre es un plus. Eso sí, cuidado con encontrar sitio, porque solo hay cuatro taburetes para comer allí. Quizás un par de sillas más no vendrían mal.
La experiencia fue tan buena que se me hacía difícil no probar todas las filloas en un solo día. Los chicos que han creado este local han hecho un trabajo increíble, cuidando hasta el más mínimo detalle. Ya sea una filloa salada o dulces como la de chocolate blanco y galleta de mantequilla, todo está hecho al momento y con mucho cariño. ¡Me quedé con ganas de más!
Entonces, ¿Riquiñas es un restaurante tradicional o un take away? Pues, la verdad, ¡es un poco de ambos! Aunque cuenta con espacio para comer allí, es un lugar donde también puedes pedir para llevar, perfecto si tienes prisa o simplemente quieres disfrutar de sus platos en casa. Así que, ya sabes, si andas por esta zona y te apetece algo rico y diferente, Riquiñas te está esperando. ¡No te lo pierdas!
Ofrecen opciones sin gluten en Riquiñas
Y hablando de Riquiñas, ¡qué sitio más encantador! A pesar de ser pequeño, con solo una mesa y una barra corta, le da un toque súper acogedor. Además, si no te apetece quedarte a comer, siempre puedes pedir para llevar. Nosotros probamos la filloa de queso y membrillo y, aunque estaba bastante rica, esa crema que la acompañaba le daba un sabor interesante. Obviamente, era un poco fría por el tipo de relleno, y hubiéramos preferido que la sirviesen caliente, pero ¡no pasa nada! La chica que nos atendió era un sol, así que el buen rollo compensó todo.
En otra ocasión, nos lanzamos a probar las filloas dulces y ¡madre mía! Las hacen al momento y son un auténtico manjar. Tienes varias opciones para degustarlas ahí mismo, ya que las mesas altas son perfectas para disfrutar de la experiencia. Aunque, entre tú y yo, creo que la próxima vez nos vamos a atrever con una de las filloas saladas. Si decides visitar Riquiñas, asegúrate de dejar espacio para probar varias, porque seguro que repetirás.
Y no puedo dejar de mencionar que nunca habíamos probado las filloas antes. ¡Vaya descubrimiento! Juégatela y pregúntales a los chicos que atienden el local; ellos son super amables y te explican todo sin problema. Tuvimos que volver dos días seguidos, ¡no podíamos irnos sin comer una de chocolate y nueces! Prepárate, porque esa sí que mancha, pero vale totalmente la pena. Te aseguro que cuando vuelvas a Santiago, este lugar será una parada obligatoria.
Ahora, sobre opciones sin gluten en Riquiñas... aunque no mencionaron específicamente, en este tipo de lugares, siempre es buena idea preguntar. Las chicas son súper amables y seguro que te ayudarán a encontrar algo que puedas disfrutar. ¡Así que no dudes en lanzarte!
Cuál es la dirección exacta de Riquiñas en Santiago de Compostela
Y si hablamos de Riquiñas, ¡qué decir! Es un lugar de 10 que tienes que visitar sí o sí si andas por Santiago. No solo es que el sitio esté en un rincón privilegiado de la ciudad, en Rúa dos Bautizados, 8, 15702 Santiago de Compostela, sino que cada detalle te hace sentir en casa. La decoración y el ambiente son súper acogedores, ¡perfecto para disfrutar en buena compañía! Y lo mejor es que puedes ver cómo preparan tus filloas en primera fila, lo que le añade un toque especial a la experiencia.
La variedad de filloas es impresionante: tienes tanto opciones saladas como dulces, y créeme, querrás probarlas todas. Yo me atreví con una filloa de ternera y otra de manzana con canela, y ¡vaya delicia! La presentación era impecable, y el sabor... ¡uf, simplemente espectacular! Además, el trato del personal merece una mención especial; son muy atentos y se preocupan por las necesidades de todos. Al comentarles sobre mi alergia a los mariscos, incluso se tomaron la molestia de cocinar mi filloa en un sartén aparte. ¡Un diez en servicio!
No puedo dejar de mencionar que, si vas con un antojo de postres, aquí encontrarás helados de Bico de Xeado que son simplemente adictivos. Y sí, también tienen opciones sin gluten, aunque para los celíacos es mejor preguntar por la contaminación cruzada, ya que hay que tener un poco de cuidado. Pero, a pesar de eso, la experiencia es tan buena que vayas a probar lo que vayas, ¡no te vas a arrepentir!
Así que, si estás buscando un rinconcito donde el ambiente sea relajado, la comida exquisita, y el precio rondando entre 1 y 10 € por persona, Riquiñas es tu sitio. ¿A qué esperas para ir? ¡Te aseguro que vale la pena hacer una parada obligatoria en tu visita a Santiago!
Qué platos recomiendan en Riquiñas
¡Y seguíamos hablando de nuestras aventuras gastronómicas por Santiago, ¿verdad? Riquiñas fue uno de esos hallazgos inesperados que simplemente no puedes dejar pasar. Este lugar, en Rúa dos Bautizados, 8, se ha ganado a pulso esas 5 estrellas que tienen. Si vas buscando algo representativo de Galicia, las filloas gallegas son un must. Nos dejamos aconsejar por la camarera, quien nos guió hacia una filloa salada de chicharrones con queso Arzúa y una dulce de membrillo con queso Arzúa. ¡Salió todo riquísimo!
El ambiente en este local es súper acogedor y, aunque es pequeño, te hace sentir en casa. No sé si lo mencioné, pero el servicio fue impresionante. Las chicas que nos atendieron eran súper atentas y amables. Nos hartamos de reír mientras probábamos las delicias. También vi que ellos tienen un par de opciones sin gluten, así que siempre es un alivio saber que hay alternativas. De hecho, hasta mi perrita pudo disfrutar con nosotros, lo cual fue un plus.
Por si fuera poco, tienen una variedad de sabores que van desde lo más dulce hasta lo salado. Te prometo que cada vez que he ido hay algo nuevo. Recuerdo que probé una filloa que era como comer una tarta de la abuela, ¡buenísima! Y ahora que se acerca Halloween, tienen hasta una de calabaza y pollo. Así que, si me preguntas qué platos son imprescindibles, no puedo dejar de recomendarte la filloa de tarta de queso y la de tarta de manzana. Te aseguro que, después de probarlas, vas a querer volver. Sin duda, Riquiñas está en mi lista de favoritos. ¡Ya estoy pensando en cuándo volver!
El personal de Riquiñas es atento y simpático
Y después de disfrutar de un buen paseo por Santiago, se nos antojó un bocado, así que decidimos probar Riquiñas en Rúa dos Bautizados, 8. La verdad es que este lugar tiene un ambiente acogedor y está muy bien cuidado, perfecto para hacer una parada a media tarde. Hoy nos lanzamos a los sabores salados, así que pedimos las filloas (no las llames creps porque, ¡te cobran más caro! Ja, ja, ja). Las filloas saladas eran tremendamente ricas y, lo mejor de todo, económicas. A solo 1-10 € por persona, ¡qué más se puede pedir!
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a pesar de lo deliciosas que estaban, el servicio fue un poco lento. Solo había una persona, que pobre, tenía que hacer de todo: cocinar, servir, recoger y cobrar. Pero entendemos que, con tanto trajín, es difícil mantener el ritmo. Aun así, el esfuerzo de esa persona valió la pena. Si te animas a ir, no dudes en probar la cebolla caramelizada con queso de cabra, la filloa de queso de Arzúa o la filloa de chicharrones. ¡Todo buenísimo!
Lo que realmente hace que este sitio sea especial son las chicas que trabajan allí. Son super agradables y atentas. Aunque el lugar estaba algo ajetreado, siempre estaban dispuestas a explicarte los ingredientes de cada platillo. ¡Un detalle que se agradece un montón! Ah, y si eres amante de los animales, son pet friendly, así que puedes llevar a tu perra sin problemas. Es un sitio diferente, pero justo lo que Santiago necesitaba para disfrutar de una buena comida sin romper la banca.
A pesar de alguna opinión negativa que he visto sobre el tamaño de las porciones, puedo asegurar que en mi experiencia, la relación calidad-precio fue adecuada, sobre todo por lo económicas que son. Así que, sin duda, volveré en cuanto tenga la oportunidad. En resumen, el personal de Riquiñas es no solo atento, sino también simpático y muy riquiño. ¡Más razones para volver y seguir disfrutando de esas fabulosas filloas!
Es posible llevar la comida para disfrutar en casa
Y bueno, después de buscar filloas por todo el centro de Santiago, dimos con Riquiñas en Rúa dos Bautizados, 8, y de verdad que fue un descubrimiento que nos alegró la tarde. La atención fue de 10, gracias a Pili y Sara, que son un encanto y súper amables. Tienen una cantidad de filloas dulces y saladas que parece que no se acaban nunca. Todo se prepara al momento de manera tradicional, ¡así que ya te imaginas lo bien que saben! Volveremos a merendar esta tarde, sin dudas.
Yo me pedí la filloa de ternera, y estaba riquísima. Además, por el precio que tienen, que va de 1 a 10 € por persona, no puedes quejarte. El lugar es pequeño y acogedor, perfecto para una charla con amigos. Y algo que también tenemos que mencionar es a Rubén y Carlota, quienes fueron super atentos y nos hicieron sentir como en casa. Recomendadísimo, sin duda volveré con mis amigos para disfrutar otro aperitivo.
Ah, y por si te lo estabas preguntando, sí, ¡es posible llevar la comida para disfrutar en casa! No hay nada como disfrutar esas filloas y empanadas riquísimas en la comodidad de tu sofá, así que ya sabes, si te apetece, ¡a Riquiñas y a por comida para llevar!