¡Hola, amantes de los sabores! Si estás buscando un lugar ideal en Sada para disfrutar de los días soleados, Zumolandia es tu sitio. Ubicado en el puerto de Sada, en Avenida do Porto, 6 Bajo y Avenida do Porto, 15 Bajo 3, este rincón cuenta con una variedad espectacular de helados deliciosos, batidos refrescantes y tostas que te dejarán con ganas de más. Si prefieres una pausa más tranquila, siempre puedes optar por un café para llevar y disfrutarlo mientras paseas.
Además, Zumolandia no solo ofrece deliciosas opciones, sino que también tiene una terraza encantadora donde puedes relajarte bajo el sol y conectar a su wifi para compartir esos momentos. Con la opción de pagar con tarjeta, es muy cómodo, y te aseguro que te alegrarás al descubrir su oferta de cócteles, zumos frescos y ¡hasta chocolate con churros! Así que ya sabes, la próxima vez que busques un planazo para pasar la tarde, ya tienes el destino perfecto. ☕
Horarios Zumolandia
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–23:00 |
| martes | 7:00–23:00 |
| miércoles | 7:00–23:00 |
| jueves | 7:00–23:00 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 7:00–24:00 |
| domingo | 7:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Zumolandia
Dónde se ubica Zumolandia
¡Hey, amigos! Hoy quiero charlarles sobre un lugar que he visitado últimamente: Zumolandia, esa cafetaría que está en Avenida do Porto, 6 Bajo y Avenida do Porto, 15, Bajo 3, 15160 Sada, A Coruña. La verdad, he tenido experiencias muy variadas allí, y quiero compartirlas con ustedes para que tomen sus propias conclusiones.
Por un lado, tengo que mencionar que la atención no ha sido la mejor. Un día pedí una bebida gaseosa y la recibí a temperatura ambiente, ni un poco de hielo me ofrecieron. Además, la manzanilla que tomé, a pesar de dejarla reposar, supo más a agua caliente con azúcar que a otra cosa. Y lo que más me chocó fue que nos trajeron la cuenta sin haberla pedido, como si nos estuvieran diciendo “bueno, ya pueden marcharse”. A mí eso me parece un poco incómodo, especialmente cuando hay varias mesas vacías. Así que, la verdad, no creo que vuelva.
Pero no todo ha sido negativo, porque también tengo un par de experiencias de 5 estrellas que compartir. Una vez probé el helado de pistacho y, OMG, ¡es simplemente espectacular! Además, el ambiente es muy agradable, ideal para hacer sobremesas o teletrabajar. Mis padres suelen ir aquí y, sinceramente, la amabilidad del personal realmente se nota. Es un lugar donde te sientes bienvenido, y eso vale mucho.
Y no puedo dejar de mencionar el granizado. ¡Es genial! El hielo está tan suave que parece nieve, ¡no tienes que estar ahí, luchando con la pajita! Solo que, quizás, lo único que cambiaría sería el ambiente. La música estaba un poco alta, lo que restaba un poco a la experiencia. Pero en general, la comida y el servicio son geniales.
Así que, si alguna vez te preguntas, ¿dónde se ubica Zumolandia? ya sabes, en Avenida do Porto, 6 Bajo y Avenida do Porto, 15, Bajo 3, 15160 Sada, A Coruña. Puede que no todas las experiencias sean perfectas, pero hay cositas muy buenas que merecen la pena. ¡Échale un vistazo y cuéntame qué tal te va!
Qué tipo de productos ofrece Zumolandia
Y hablando de Zumolandia, ¡qué sitio más curioso! La terrazza es súper agradable, ideal para esos días de sol en Sada, pero ojo, si decides quedarte dentro, prepárate para un nivel de música que es un pelín alto. De verdad, a veces es hasta complicado mantener una conversación. Pero, en fin, lo compensa el servicio; los chicos que trabajan allí son un amor. Te atienden rapidísimo y siempre tienen una sonrisa. Definitivamente, eso merece un punto extra.
Sobre las copas de helado, son gigantes. Te aseguro que es mejor compartir una entre dos, porque tienen tantas opciones que es difícil decidirte solo por una. Además, la variedad es impresionante, hay desde las más clásicas hasta algunas súper creativas. Pero, cuidado, recuerda lo que te conté sobre el ruido, no querrás gritarle a tu amigo mientras intentan decidir qué sabor elegir, ¿verdad?
Pasando a la comida, hay de todo: desde tortitas con Nutella hasta perritos calientes. De hecho, en una visita reciente, mi amigo pidió el “perro Zumolandia” y, aunque el nombre suena espectacular, quedó un poco decepcionado con el pan que estaba “más duro que una piedra”. El precio estaba en el lado alto para lo que ofrecieron, así que hay que tener cuidado con eso. Las tortitas estaban decentes, pero el frappe… bueno, eso era más un batido que un frappe. Sin embargo, la variedad de zumos, granizados y helados es bastante buena. Es un lugar divertido, pero siempre con la esperanza de que mejoren la calidad en ciertos platos.
Y, para terminar, la pregunta del millón: ¿Qué tipo de productos ofrece Zumolandia? Aquí la carta incluye zumos, granizados, helados, y también algunas comidas como perritos y tortitas. La variedad está bien, pero ya nos queda la sensación de que pueden y deben dar un poco más en la calidad de la comida. En cualquier caso, seguiré dándole otra oportunidad, porque el ambiente siempre es agradable y esa terraza frente a la playa no es algo que se pueda encontrar así como así.
Qué horarios de apertura tiene Zumolandia
Vaya, parece que la experiencia en Zumolandia ha sido un verdadero juego de azar, ¿no? La verdad es que da un poco de risa cómo a veces estamos dispuestos a soltar casi 20€ por unas tortitas que se pasean en un chocolate caliente que es más bien un ColaCao en forma líquida. Y ni hablemos de la espera, ¡qué locura! 15 minutos para que te traigan un batido que seguramente estaba escondido detrás de la barra. Al menos la app de fotos de Instagram se alegró un poco, porque la foto de esas tortitas quedaría muy bien.
En fin, aunque a veces la atención es un lío y uno se pasa más tiempo esperando que disfrutando, no puedo dejar de destacar que la carta de helados y postres tiene un montón de opciones. Los helados, soplo de frescura en medio de tanta locura, ¡son una maravilla! Con unos sabores para escoger que te dejan con ganas de probarlos todos. Y si puedes aguantar un poco la espera, te vas a ir a casa con una sonrisa y un estómago feliz.
Lo mejor de Zumolandia es que puedes llevar a tu peludo contigo, y eso siempre suma puntos. La terraza es amplia y cómoda para que tu amigo de cuatro patas se relaje mientras tú disfrutas de un café o un helado. Eso sí, prepárate para la posibilidad de que el servicio pueda ser un poco lento, ya que a menudo se sienten desbordados con tanta gente. Pero bueno, un buen café y un rato al sol con los amigos y tu perro nunca viene mal.
Y si te preguntas por los horarios de apertura, te cuento que generalmente Zumolandia abre todos los días, aunque puede que varíe lo que es el horario exacto. Normalmente, lo verás abierto desde la mañana, ideal para desayunos, hasta la tarde, así que ¡no dudes en pasar por allí cuando quieras!
Se pueden disfrutar helados y batidos en Zumolandia durante todo el año
Y bueno, hablando de Zumolandia, tengo que decir que esos ricos helados y copas heladas se han vuelto toda una tentación en Sada. La carta es una locura, ¡10 páginas de delicias! Puedes encontrar de todo, desde batidos con combinaciones estrambóticas hasta tartas que se ven increíblemente bien. Eso sí, hay que mencionar que el ambiente en la terraza puede ser un poco incómodo por la sombra casi toda la tarde. Pero no se puede negar que las vistas son agradables y cómodas para disfrutar del momento.
Luego, no todo es perfecto, claro. Un par de amigos han comentado que debería haber una mesa habilitada para las sillas de ruedas. La verdad es que tienen bastantes sofás y sombrillas que dificultan un poco el paso. Es una pena, porque todos deberían disfrutar del buen rollo que se respira en el lugar. A veces, incluso he sentido que el servicio no es el mejor. He leído que puede que tardes más de media hora en ser atendido, y eso, sumado a que algunas camareras no son muy sonrientes, puede hacer que la visita sea un poco menos placentera.
Sobre la comida y bebidas, no hay que quejarse. La calidad de los helados y batidos es bastante buena, y a pesar de que hay opiniones divididas sobre el café, en general, no hay quejas. Pero hay quien menciona que los precios son un poco elevados para lo que ofrecen. Por ejemplo, algunos se han sentido timados con los gofres que solían venir con todo y ahora tienes que pagar todo por separado, lo que resulta en alguna que otra decepción. La experiencia ha sido mejorable, de verdad.
En días de fin de semana, parece que se están llenando, y si quieres un sitio en la terraza, prepárate a esperar. Conozco a varios que han tenido que hacer malabares por allí. Y hablando de malabares, ¿alguna vez te has sentado en una mesa que claramente fue el error del día? Esos momentos te dejan con cara de tonto, ¿verdad? Pero hay una cosa que no cambia, y es que los helados y batidos de Zumolandia son un buen motivo para dejar atrás cualquier inconveniente, ya que, ¡sí! Se pueden disfrutar durante todo el año. Así que, aunque haya altibajos, siempre vale la pena darse un capricho por allí.
Hay opciones de comida para llevar en Zumolandia
Así que la verdad es que mi experiencia en Zumolandia ha sido un verdadero vaivén. Empezamos con esos desayunos que pedimos y, bueno, si piensas que salir de ahí con una cuenta de 12’60€ por dos zumos, cafés y croissants es algo razonable, puede que estés en lo cierto... pero solo si no te encuentras con el tema de los suplementos. A mí me parecía raro que por pedir Nutella en el croissant al final me cobrasen 5€ más de lo esperado. La chica de la barra no ayudó, la verdad; un poco fría y sin muchas ganas de escuchar. Te deja un sabor raro y un 'ya no quiero volver' en el aire.
Aún así, no puedo negar que el local tiene su encanto. Es bastante acogedor y, si tienes la suerte de que te atiendan a tiempo, la comida está a la altura. Recuerdo que un día pasamos por allí y nos sorprendieron con unas tapas de lo más generosas al pedir un par de zumos. La chica nueva, Úrsula, se portó súper amable y al final fue un buen rato. Pero, entre nosotros, si llegas y te sientas, la paciencia debe ser tu mejor amiga. Hay que armarse de valor para esperar ¡casi una hora! y eso puede ser un poco frustrante, especialmente si no eres de los que llegan primero.
Y lo que me saca de quicio es que, a pesar de que la calidad de la comida es buena —te hacen unos batidos y zumos riquísimos—, el servicio deja mucho que desear. Algunos días parece que se olvidan de que tienes que ser atendido, especialmente si estás en la terraza. Una vez estuve más de 15 minutos esperando solo para que alguien me viese. Al final, pagas por dos desayunos y te preguntas si tendrías un mejor día en cualquier otra parte.
En cuanto a la comida para llevar, no tengo claro si ofrecen muchas opciones de ese tipo. La verdad es que, con el ritmo lentísimo del servicio y esa mezcla de desorganización, no sería muy fácil salir de allí con muchas alternativas. Pero si decides pasarte, te recomiendo intentar ir con tiempo, no vaya a ser que llegues y te encuentres con que está cerrado. Es todo un reto, ¡pero su comida puede hacer que valga la pena!
Zumolandia cuenta con una terraza al aire libre
Y bueno, como te decía antes, hay ciertas cosas que la gente no puede ignorar. El otro día, fuimos mi pareja y yo a Zumolandia, un lugar que solíamos frecuentar, pero que, sinceramente, ha ido en picada. Fue el viernes, y todo lo que quería era un gofre con nutella y nata, además de uno adicional. Te hago un resumen: lo pedí sin mirar la carta, porque la hambre no perdona. Mi novia fue astuta y me corrigió antes de que metiera la pata del todo, y ahí empieza la confusión. La camarera, en lugar de ayudar, solo se quedó mirando, como si estuviera en un espectáculo. ¡Increíble! Al final, la Susana (mi novia) tuvo que confirmarlo, pero cuando fui a pedir de nuevo, ya había hecho su magia en la cocina y… ¡sorpresa!, me habían facturado dos gofres completos.
Hablando de malas experiencias, no puedo evitar recordar otra en la que decidimos ir por unos helados. Casi 10€ por dos helados que carecían de sabor... ¡un auténtico robo! Lo triste es que Zumolandia tiene su encanto, el lugar molaba, pero los precios son desorbitados y la calidad ha bajado de forma alarmante. Si esto siguen así, pronto no quedarán ni las migas del gofre.
En serio, esto ya parece un chiste. De hecho, la última vez que fuimos, estuvimos sentados durante 15 minutos y ni siquiera se acercó nadie a preguntarnos qué queríamos, a pesar de que había mesas vacías. Después de un rato, nos levantamos y nos fuimos, y no era la primera vez. ¿Por qué insistir en un lugar donde el servicio es el último en la fila? Parecía que estaban en modo tortuga, y te prometo que no era para nada un día ajetreado.
Y ya para rematar, una amiga me preguntó sobre la terraza al aire libre de Zumolandia. Pues, la verdad, sí la tienen, pero si no puedes disfrutar de un buen café o gofre por culpa del servicio, no sé si vale la pena estar al aire libre, ¿no crees? Mi recomendación sería buscar otro sitio en Sada, porque aquí parece que solo te llevas desilusiones. ¡Una pena!
Es posible conectarse a wifi en Zumolandia
Así que, después de nuestro último encuentro en Zumolandia, la conversación no puede terminar sin mencionar esa terrazita que tienen. Es ideal para relajarse un rato y disfrutar de la vista del puerto de Sada. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, porque algunos de nosotros hemos salido con la sensación de haber pagado de más por algunos zumos que, a plena luz del sol, llegaron a la mesa más calientes que un café recién hecho. Un fail total, ¿no te parece?
Y no hablemos del mojito de mango que pedí una vez; fue una experiencia que preferiría borrar de mi memoria. El sabor era tan aguado que parecía más agua con limón que un trago digno de esa fusión tropical. Eso sí, el sitio tiene ese ambiente juvenil que busca mucha gente, así que al menos hay un poco de vibra en el aire. Pero el servicio... Ay, el servicio. Hay días en los que parecen más preocupados por ver quién lleva la camiseta más chula que por atender a los clientes. A veces me pregunto si se olvidaron de lo que es la atención al cliente.
El otro día me pasé por allí con un grupo de amigos y aunque tenía muchas ganas de disfrutar un helado, me acordé de las críticas que había escuchado. Parece que la calidad ha bajado, y no quiero arriesgarme a que un helado que antes me encantaba se convierta en otra decepción. Como bien dicen algunos, debería ser uno de los mejores lugares para desayunar en Sada, pero la experiencia es todo menos placentera. He esperado 20 minutos solo para que me traigan la bebida, y eso si tienes suerte. La crítica es dura, pero después de muchas oportunidades, solo queda la frustración de lo que podría ser y no es.
Ah, y sobre el wifi en Zumolandia, parece que muchos de los que van de vacaciones aprovechan para preguntar eso. Aunque no hay consenso claro, varios visitantes afirman que no es el mejor sitio para buscar conectividad a internet. Así que, más vale que te soluciones los temas del wifi antes de salir de casa. ¿Te imaginas lo que es pedir un zumo, relajarte en esa terraza y darte cuenta de que no puedes subir tu foto a redes porque no hay señal? ¡Un desastre!